sábado, mayo 14, 2011


Lamidos y gemidos junto al ocaso de la vida, junto al ocaso de los buenos tiempos, y es que estábamos acostumbrados a tumbarnos en el suelo de las hipocresías, de los malos entendidos y de los malos augurios. Y es que la vida se torna monótona y silenciosa en los últimos tiempos, un poco de frescura nocturna nos vendría bien.... y un poco de incomodidad sumerjida en las mismas malas actitudes, malos entendidos y malos acontecimientos y es así....un respiro a lo irrespirable, nada más....pues no existe mayor expectativa cuando el reloj de arena se acaba, y volvamos a ser los mismos muñecos tumbados al ocaso de la vida, los mismos payasos con sonrisas pintadas.

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